¿Están las empresas preparadas para adoptar el Pasaporte Digital de Producto?

10.09.2026

EL Pasaporte Digital de Producto (PDP), tal y como se recoge en el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (Reglamento (UE) 2024/1781) se concibe como un inventario de datos dinámico y estructurado que recopila información crítica sobre la trazabilidad, composición, huella ambiental, reparabilidad y gestión de fin de vida de cada artículo comercializado en la Unión Europea.

Ante la inminencia de los plazos regulatorios, las empresas se enfrentan al reto de estructurar sus sistemas de información para cumplir con estas exigencias. En este contexto, el proyecto transfronterizo EDIT se está llevando a cabo con el objetivo de dar a conocer el PDP y acompañar a las empresas en su preparación para incorporarlo.

Una de las preguntas a la que el proyecto se enfrentaba al comenzar era cuál era el punto de partida de las empresas en torno al PDP, su grado de conocimiento y preparación, interés, o las principales dificultades para su incorporación.

En febrero de este año se publicó el estudio European Digital Product Passport Readiness Survey (Encuesta sobre la preparación para el pasaporte digital de producto en Europa), elaborado y publicado por KPMG, en base a una encuesta a más de 70 organizaciones multisectoriales en 13 países y cuyo objetivo era valorar el grado de preparación de las empresas europeas para adoptar el PDP.

El estudio destaca, como suele ser habitual en muchos ámbitos, la existencia de heterogeneidad entre tipos de empresas y sectores y refleja en buena medida unas conclusiones similares a las que se están obteniendo en la interacción y trabajo con las empresas en el proyecto EDIT . La mayoría de las empresas han oído hablar del PDP, pero apenas un tercio conoce con detalle los requerimientos operativos que éste supone. Otro resultado esperado es que el 80% de las empresas no dispone de datos estructurados sobre el ciclo de vida, la trazabilidad de sus suministros o la durabilidad de sus materiales.  

Otra de las asignaturas pendientes identificadas en el análisis es la gobernanza interna de los proyectos asociados al PDP. En casi la mitad de las empresas, la responsabilidad se delega en los equipos de sostenibilidad de las empresas, lo cual hace que el PDP se convierta en un “ejercicio de reporte medioambiental estático” pero desvinculado del diseño del producto o de la gestión de los datos en la empresa, como si se tratara de un trámite más que la empresa debe cumplir.

Tratándose de un pasaporte “digital”, éste es sin duda un gran reto para las empresas, que deben integrar gran cantidad de datos a través de múltiples plataformas de software que ya existen dentro de las organizaciones. Además, la incertidumbre sobre los estándares definitivos de la UE dificulta dicha integración y obliga a los equipos de IT a diseñar arquitecturas de datos muy flexibles.

La trazabilidad, siendo uno de los objetivos fundamentales del PDP, es paradójicamente uno de los mayores desafíos y de difícil resolución: las empresas constatan que dependen de sus proveedores, cuyo bajo nivel de compromiso o respuesta genera problemas de cumplimiento en materia de PDP.

Como ya se ha destacado anteriormente, y era esperable, el estudio encuentra diferencias entre sectores y tamaños de empresas. Los proveedores de materias primas (upstream) tienen dificultades para entender el alcance, los plazos y los requisitos del PDP, para los sectores industriales de alta regulación (baterías, energía…) el reto es la gestión del cambio organizativo que supone el PDP, y en el caso de sectores dirigidos al consumidor, su reto es verificar la información de múltiples proveedores globales.

En definitiva, el estudio pone de manifiesto las dudas y dificultades con las que se ha encontrado el proyecto EDIT y el gran reto que supone la implementación del PDP. Por ello, proyectos como EDIT cobran sentido, por la necesidad que tienen las empresas de información, guía y asesoramiento sobre cómo abordar los cambios necesarios para adoptar el PDP. Esto se ha reflejado en el acompañamiento facilitado a las empresas participantes y la utilidad de las herramientas y los recursos puestas a su disposición.

El valor del proyecto EDIT se sustenta también en los beneficios que la implantación del Pasaporte Digital de Producto (PDP) puede aportar a las empresas.. Es también uno de los resultados del estudio citado. Las empresas reconocen que a través del PDP serán capaces de generar valor añadido y negocio aportando valor de marca (haciendo frente al greenwashing), mayor demanda de productos con PDP, mejora de las cadenas de suministros, y el impulso de la innovación en el diseño de producto.

El proyecto EDIT ha sentado las bases de un proceso a largo plazo, cuyas lecciones aprendidas serán fundamentales para seguir apoyando a las empresas de nuestros territorios en la implantación del PDP.