Navarra se prepara para el Pasaporte Digital de Producto: el papel clave de las políticas regionales y las pymes

04.02.2026

La llegada del Pasaporte Digital de Producto (PDP) marcará un antes y un después en la forma en que las empresas europeas diseñan, fabrican y gestionan la información de sus productos. Aunque su marco regulatorio se está definiendo a nivel europeo, el papel de las regiones será determinante para facilitar su implantación real en el tejido empresarial.

En Navarra, esta preparación ya está en marcha. Así lo explica Eva Sevigne, responsable del equipo de economía circular en Orekan Gestión Ambiental de Navarra, que trabaja junto al Gobierno de Navarra para anticipar el impacto del PDP y acompañar a las empresas en esta transición.

Según Sevigne, aunque todavía no existe una normativa foral específica sobre el Pasaporte Digital de Producto, la comunidad ya cuenta con un ecosistema normativo y estratégico claramente alineado con sus principios.

“La normativa europea es hoy la que marca el marco del PDP, pero Navarra lleva años preparando el terreno desde la economía circular, los residuos y la política industrial”, señala.

Entre los instrumentos clave, destaca la Ley Foral 14/2018 de residuos y su fiscalidad, el Plan de Residuos de Navarra 2017-2027, la Agenda Navarra de Economía Circular 2030, la iniciativa Navarra Zirkular y la futura Ley Foral de Industria y Fomento Empresarial, actualmente en proceso de aprobación. En conjunto, estas herramientas están creando las bases técnicas, empresariales y regulatorias necesarias para que el despliegue del PDP sea viable en los próximos años junto con la normativa europea por llegar.

“Navarra no parte de cero: ya existe un marco que prepara a empresas y administración para el Pasaporte Digital de Producto”

Más allá del ámbito regional, Sevigne subraya también la evolución normativa a nivel estatal, como el anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible aprobado en julio de 2025, que transpone las directivas europeas sobre greenwashing y derecho a reparar.

“Aunque no regula directamente el PDP, sí redefine aspectos clave de la reparación, la información al consumidor y la relación con los fabricantes, elementos que probablemente formarán parte del contenido del pasaporte digital en el futuro”, explica.

Pero si hay un punto central del debate, es el impacto directo que tendrá esta herramienta en las empresas navarras, especialmente en las pymes.

Las cadenas de valor que previsiblemente se verán más afectadas incluyen sectores estratégicos para la comunidad como automoción, construcción, baterías, maquinaria y bienes de equipo o agroalimentación. En todos ellos, el PDP exigirá recopilar y mantener de forma digital información amplia sobre los productos: identificación, materiales, proveedores, trazabilidad, reparación, reciclaje y métricas de sostenibilidad como la huella de carbono.

“Las empresas van a tener que estructurar datos que hasta ahora estaban dispersos o no se recopilaban de forma sistemática: desde el origen de materias primas hasta la reparabilidad o los impactos ambientales del producto”, indica Sevigne.

Esta exigencia se irá concretando mediante los actos delegados europeos que definirán los datos obligatorios por tipo de producto, los formatos comunes y la interoperabilidad entre sistemas. Por eso, insiste en la importancia de anticiparse.

“Prepararse con antelación será clave: el PDP no es solo una obligación, es una oportunidad de competitividad”

El reto es especialmente relevante para las pymes, que pueden enfrentarse a limitaciones de recursos técnicos y conocimiento. No obstante, Sevigne destaca que el enfoque será gradual y que las empresas pueden empezar desde ya identificando si sus productos estarán afectados y recopilando la información más accesible.

“Más allá del cumplimiento normativo, el PDP debe verse como una oportunidad: facilita el acceso a cadenas de suministro europeas, mejora la gestión interna de datos y refuerza la transparencia del producto”, afirma.

En cuanto al apoyo público, actualmente no existe una ayuda específica dedicada exclusivamente al Pasaporte Digital de Producto, pero sí instrumentos que ya están cubriendo aspectos clave hacia la circularidad.

Entre ellos se encuentran las ayudas del Fondo de Residuos del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, así como los programas del Reto Zirkular dentro de la línea de proyectos estratégicos del Departamento de Industria, Transición Ecológica y Desarrollo Empresarial. Estas convocatorias integran componentes de circularidad, trazabilidad y sostenibilidad directamente vinculados a los requisitos futuros del PDP.

“A medida que se concreten los actos delegados europeos, estas y otras ayudas podrán orientarse de forma más directa a apoyar los aspectos con mayor dificultad para las empresas”, apunta Sevigne.

El despliegue del Pasaporte Digital de Producto no será solo una transformación tecnológica, sino un cambio profundo en la forma de producir, informar y competir en Europa. En este contexto, el papel de las políticas regionales, los instrumentos públicos y proyectos de acompañamiento como EDIT será clave para que territorios industriales como Navarra conviertan esta obligación en una ventaja estratégica.